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Historia

Historia del IBEX 35: una cronología

La historia del selectivo español puede leerse como una cronología, y esa línea explica buena parte de cómo se agrupan hoy los grandes valores en un índice de referencia. Conduce desde la base del IBEX, fijada a finales de 1989, y su puesta de largo en 1992, pasando por el auge de los mercados alternativos, hasta la ampliación a cuarenta componentes: no como una sucesión de cotizaciones, sino como una secuencia de reglas, reformas y lecciones aprendidas.

Cronología histórica del panorama de índices español, del mercado alternativo a la ampliación del selectivo, en negro profundo y oro

Cronología: las etapas de la historia del índice

Quien lee la evolución de los índices españoles como una línea continua entiende mejor por qué la composición actual tiene el aspecto que tiene. La siguiente cronología no cita niveles de cotización, sino las señales del camino: de la fundación a una fase de crecimiento turbulento y de ahí a la ampliación más reciente.

  • 1989–1992 Se fija la fecha base del índice —el cierre del 29 de diciembre de 1989, equivalente a 3.000 puntos— y el 14 de enero de 1992 el IBEX 35 echa a andar oficialmente con treinta y cinco componentes. Desde el principio agrupa los valores más líquidos de la renta variable española en una única cifra comparable.
  • Años noventa El mercado se moderniza: el SIBE extiende la contratación electrónica, nacen los futuros sobre el índice en el mercado de derivados y el selectivo se consolida como el barómetro de referencia de la bolsa española.
  • 2000–2003 El estallido de la burbuja tecnológica internacional sacude también al mercado español y deja una lección duradera sobre los segmentos dedicados a empresas jóvenes: sin reglas exigentes de admisión y permanencia, un mercado pierde credibilidad en cuanto las expectativas chocan con la realidad.
  • 2006–2009 Con esa lección aprendida se crea el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), un segmento propio para compañías en expansión, que en 2009 incorpora sus primeras empresas. Nace deliberadamente con requisitos de información y supervisión más estrictos que sus precedentes europeos.
  • Década de 2010 Se precisan los criterios de selección y los ciclos de revisión del IBEX: la liquidez efectiva y el capital flotante ganan peso como varas de medir, y el reglamento del Comité Asesor Técnico se vuelve más trazable.
  • 2020 Dos cambios de calado: el MAB se transforma en BME Growth, con un marco ampliado, y el cálculo operativo del IBEX pasa a encargarse a un proveedor especializado bajo la gobernanza del Comité.
  • 2021 Entra en vigor la ampliación del selectivo de treinta y cinco a cuarenta componentes, acompañada de condiciones de admisión más exigentes, entre ellas requerimientos de rentabilidad y de presentación puntual de cuentas auditadas. El índice conserva su nombre histórico.

Momentos clave: cómo nació el gran selectivo español

Detrás de cada fecha hay una decisión que cambió la estructura del mercado. Tres momentos marcan de forma especial la historia del índice.

La creación de 1992 como punto cero

Antes del IBEX existían barómetros bursátiles, pero no un indicador único y ampliamente aceptado para la renta variable española. Al fijar un valor base y una fecha base nació un punto de referencia común: cualquier nivel posterior podía leerse como múltiplo de ese arranque. Esa convención, aparentemente menor, fue la condición de posibilidad de que la evolución de decenas de valores cupiera en una sola cifra.

Los mercados alternativos y sus lecciones

A finales de los noventa y comienzos de los dos mil, muchas empresas jóvenes buscaban una vía bursátil propia, distinta del segmento clásico. La experiencia internacional de aquellos años —euforia y desplome— mostró cuán importante es contar con criterios sólidos de admisión y permanencia. Cuando España dotó de marco a las compañías en crecimiento con el MAB, lo hizo con esa experiencia incorporada: un segmento alternativo útil solo se sostiene si sus reglas son exigentes y se aplican.

Las reformas del reglamento

De las crisis y de la práctica supervinieron ajustes sucesivos del reglamento: umbrales de liquidez más finos, tratamiento del capital flotante, calendarios de revisión claros. Cada reforma no solo cerró una etapa: construyó la base ordenada sobre la que descansa hoy la familia de índices. De un indicador único se pasó a un sistema en el que tamaño, liquidez y transparencia se distinguen con nitidez.

Para situar las cosas

Esta cronología describe la evolución de las reglas del índice, no el recorrido de las cotizaciones. Los componentes, los pesos y los umbrales concretos cambian de forma continua y los publica el órgano competente. El artículo no menciona niveles del día, ni objetivos de cotización, ni decisiones de compra o venta: ordena la historia y es contenido educativo, no asesoramiento de inversión.

Efectos: cómo cambió la composición la ampliación

La reforma de treinta y cinco a cuarenta valores fue más que un número mayor: modificó qué compañías definen el selectivo y con qué vara se las admite.

De treinta y cinco a cuarenta componentes

Con la ampliación, el índice cubre un tramo más ancho de las grandes cotizadas españolas. Cinco plazas adicionales significan que también pueden entrar valores que antes quedaban justo fuera del corte. Para la lectura esto implica: el indicador representa algo más completamente el universo de las grandes empresas, pero sigue siendo una selección, no un retrato de todo el mercado.

Condiciones de admisión más estrictas

En paralelo se afilaron los criterios. Los candidatos deben cumplir ciertas exigencias de rentabilidad, y la presentación puntual de las cuentas auditadas pasó a ser condición de permanencia. El reglamento reaccionaba así a debilidades anteriores: un puesto en el selectivo debe apoyarse en requisitos verificables y sólidos, no solo en el tamaño.

Qué provoca una reforma del índice

Estos ajustes actúan despacio, pero de forma duradera. Determinan qué valores entran siquiera en la preselección y bajo qué condiciones sale un componente del índice. Una reforma no es, por tanto, un detalle para especialistas: cambia lo que el nivel del índice representa al final. Quien conoce las reglas lee la cifra con más contexto.

Perspectiva: la historia como brújula cotidiana

La trayectoria del selectivo español muestra una pauta: las reglas nacen de la experiencia, y cada reforma responde a una debilidad detectada. Para la lectura propia del mercado eso significa no pasar por alto las noticias sobre cambios en el índice como si fueran mera formalidad, sino preguntarse qué criterio hay detrás. Los siguientes artículos de esta revista enlazan con ello —por ejemplo, cómo se articula la familia española de índices entre grandes, medianos y pequeños—. La línea histórica es la base: explica por qué la selección está hoy regulada de forma tan estricta y tan trazable.